Previamente a la procesión tiene lugar a las puertas de la Capilla del Santo Sepulcro la bendición de los ramos de palma y romero. Inmediatamente después La Procesión de Ramos parte como procesión litúrgica para llegar hasta la Catedral de San Antolín. Allí los cofrades asisten a la Eucaristía, presidida por el señor Obispo de Palencia.  Una vez finalizada, a las puertas de la Seo palentina todos los cofrades palentinos esperan en formación la salida de La Borriquilla.

La procesión se pone en marcha desde la Plaza de la Inmaculada y recorre las principales calles de Palencia. Arropando a La Borriquilla, en el paso “Jesús entrando en Jerusalen” (talla de Víctor de los Ríos de 1956) desfilan los cofrades palentinos y muy especialmente los niños, en su procesión por antonomasia.

A la llegada a la cofradía se produce el emotivo adiós a La Borriquilla que entra en la capilla ante el batir de palmas de todos los cofrades.